domingo, 20 de mayo de 2018

Dehesa Boyal de Somosierra

No muy lejos del conocidísimo y demandado Hayedo de Montejo tenemos un ejemplo similar de bosque relicto de especies atlánticas en latitudes tan meridionales. Al ser menos conocido que el primero, los paseos por este bosque son más agradables, a mi gusto, aunque en esta época no sea tan demandado como en otoño. Una de las especies principales, el Abedul (Betula pendula), da nombre al lugar, pues también se conoce como Abedular de Somosierra. El Abedul acompaña entre otras especies al Pino Silvestre (Pinus sylvestris) en el mayor de los bosques del mundo: la taiga, que circunda el globo en latitudes boreales. Sin embargo, en latitudes tan meridionales queda arrinconado en pequeños bosques, a veces apenas rodales que sobreviven gracias a particulares condiciones de humedad, orientación y altitud. Cabría aquí recordar que en el Puerto de Canencia tenemos otro rodal de abedules, aunque este de Somosierra es más rico en especies y diversidad botánica. Mi impresión es que ambos están en clara regresión, con pocos ejemplares jóvenes de recambio.
La orientación de este bosque en la vertiente oeste del Pico Cebollera ayuda a mantener las condiciones de humedad y frescor necesarias para mantener estas especies más propias de la región eurosiberiana, pues no sólo tenemos aquí Abedules, sino también un amplio elenco de especies norteñas (aquí el catálogo completo).
Le tenías ganas a este paseo, y dudaba si acercarme en otoño, pero las flores y las aves han ganado a las estampas de postales otoñales que supone la victoria anual de los carotenos sobre la  clorofila!
La visita fue el 05 de mayo. Empezamos a los pocos metros del inicio de la ruta con un coro de bienvenida muy agradecido:
Sonoro y descarado trino, de cortas estrofas e interrupciones bruscas en el Petirrojo (Erithacus rubecula). Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid. 
Otras veces esquivo y retraído, ahora excitado, el compacto, cabezón y minúsculo (tras los reyezuelos, el más pequeño de las aves ibéricas) Chochín (Troglodytes troglodytes) reclama con fuerza entre el follaje. Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.
Casi siempre atrevido, el Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus) reclama sin esconderse. Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.
La primera flor que llamó mi atención fue la delicada, diminuta y de simple belleza, "Hepática" (Hepatica nobilis).
Flor de Hepática (Hepatica nobilis). Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.
El siempre serio y "facilón" Trepador Azul (Sitta Europaea). Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.
Característica "pose" del Trepador Azul (Sitta Europaea), que baja más que sube... Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.


Un narciso que no había visto nunca, aunque algo ya pasado, el Narcissus pseudonarcissus, otra especie de distribución generalmente atlántica que tiene aquí uno de sus escasos refugios en Madrid. Le acompañaban, dispersas, otras especies interesantes.
Narcissus pseudonarcissus. Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.
Ranunculus ficaria. Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.
Gagea foliosa. Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.
Uno de los ejemplares de Abedul (Betula pendula) con brotes nuevos mostrando una característica común a muchos de los que se ven aquí: disposición de varios brazos creciendo desde la base, quizá estimulado por cortas en tiempos pasados, como ocurre en el cercano Hayedo de Tejera Negra (Guadalajara) con las Hayas (Fagus sylvatica).
Abedul (Betula pendula). Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.
Otra de las estrellas del lugar, el atlántico Roble Albar (Quercus petraea).

Roble Albar (Quercus petraea). Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.
Al ganar altura aparecieron en abundancia los Narcissus rupicola...
Narcissus rupicola. Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.
Buen habitat para el Escribano Montesino (Emberiza cia)...
Escribano Montesino (Emberiza cia). Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.
Escribano Montesino (Emberiza cia). Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.


Y algo más arriba, un Carabido muy frecuente por aquí: la Cicindela campestris, que los ingleses llaman el Escarabajo Tigre Verde!!! Imaginad el por qué?
La cazadora de grandes mandíbulas Cicindela Campestre (Cicindela campestris). Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.
Se me escapó la escasísima Nymphalis antiopa, primera observación por mi parte, que se posó a corta distancia, pero pude fotografiar a esta otra mariposa más frecuente...
Limonera (Gonepteryx rhamni). Dehesa Boyal de Somosierra. Madrid.
Se encuentra próxima otra visita interesante: la Chorrera de los Litueros, formada por el arroyo del Caño, que aguas más abajo se encuentra con el arroyo de las Pedrizas, considerado el nacimiento del famoso río Duratón (algunos le dicen a la chorrera "nacedero del Duratón"). La cascada se observa a placer desde la propia autovía de Burgos, una vez se inicia el descenso del Puerto de Somosierra, en el límite provincial con Segovia.
Chorrera de los Litueros. Somosierra. Madrid.
Arroyo del Caño antes de formar la famosa Chorrera de los Litueros. Somosierra. Madrid.
Entre las pedrizas del arroyo, me encontré con el endémico Escarabajo Pipa (Iberodorcardion perezi hispanicum), un cerambícido cuyas larvas se alimentan de las raíces de gramíneas. Como curiosidad, decir que esta especie fue descrita por Mariano de Graells, famoso por ser el que describió por primera vez a la polémica Mariposa Isabelina y a la que dio género (Graellsia isabellae) hasta su reubicación en el género Actias.
Escarabajo Pipa (Iberodorcardion perezi hispanicum). Chorrera de los Litueros. Somosierra. Madrid.



Entre las peñas, añadí un par de especies más:
Roquero Solitario (Monticola solitarius). Chorrera de los Litueros. Somosierra. Madrid.
Acentor Común (Prunella modularis). Chorrera de los Litueros. Somosierra. Madrid.
Y para terminar, disfruté un rato con las esta sesión de Mosquitero Papialbo (Phylloscopus bonelli), muy común, por cierto....
Mosquitero Papialbo (Phylloscopus bonelli). Chorrera de los Litueros. Somosierra. Madrid.
Mosquitero Papialbo (Phylloscopus bonelli). Chorrera de los Litueros. Somosierra. Madrid.
Mosquitero Papialbo (Phylloscopus bonelli). Chorrera de los Litueros. Somosierra. Madrid.
Mosquitero Papialbo (Phylloscopus bonelli). Chorrera de los Litueros. Somosierra. Madrid.
Mosquitero Papialbo (Phylloscopus bonelli). Chorrera de los Litueros. Somosierra. Madrid.
Mosquitero Papialbo (Phylloscopus bonelli). Chorrera de los Litueros. Somosierra. Madrid.

martes, 15 de mayo de 2018

Anacamptis champagneuxii

Una de las orquídeas más comunes de los prados húmedos de media montaña. Forma rodales extensos de amplia densidad con muchas de ellas agrupadas a corta distancia debido a su multiplicación vegetativa por tubérculos subterráneos.
Hábitat típico de la Anacamptis champagneuxii en la Sierra del Guadarrama, en el entorno conocido como Ladera de las Viñas. Al fondo, La Pedriza del Manzanares con el Yelmo siempre destacando y el castillo en la parte más baja.
Anacamptis champagneuxii. Sierra de Guadarrama. Madrid.
En la siguiente imagen se ven claramente sus rasgos diagnósticos: la zona central del labelo es blanca, sin máculas, lo que la hace destacar como "semáforos florales" y los lóbulos laterales están plegados hacia dentro. Estos dos rasgos la diferencian de A. morio.
Anacamptis champagneuxii. Sierra de Guadarrama. Madrid.
Cerca de allí, un ejemplo del drama silencioso que se vive todo los años en la reproducción del Sapo Corredor (Bufo calamita). Una puesta llevada a cabo en una charca menguante sin salida sobre un camino de amplio tránsito (paseos a caballo y ganadería, además de paseantes), augura el peor de los finales posibles... están condenados!


domingo, 13 de mayo de 2018

Homenaje al "Pimpájaro" (Brassica Barrelieri)

Poco caso hacemos a una de las plantas más extendidas y que quizá sea de los mejores anuncios de la primavera en estas latitudes. Hermana pobre de uno de los géneros más conocidos de plantas, aún sin saberlo, esta "Brassica" sin utilidad culinaria, humilde, ruderal, fugaz, no pide mucho para darle al campo estampas tan alegres como esta:
Pimpájaro (Brassica Barrelieri). El Boalo. Sierra de Guadarrama. Madrid.